​Bullying, una herida en el alma.

Por: Juan Cabanas

Recuerdo la noche que obligaron a José Daniel a quitarse la ropa 

en el baño del Pre (escuela preuniversitaria en el campo). 

Lo llevaron a empujones y le arrancaron el calzoncillo a fuerza de 

cintarazos por la espalda.

Todavía puedo escuchar sus gritos y memorizar aquella luz 

amarillenta sobre el pasillo del albergue.

El tipo que lo golpeó era del grado doce, un demonio de los 

tantos que habitaban por aquel entonces.

Después que lo violó, llamó a otros para que le hicieran lo mismo.

No sé cómo José Daniel pudo soportar aquella humillación, quizás 

porque era muy joven, quizás porque la vida a veces da fuerzas 

suficientes para caminar por encima del dolor.

Ahora le llaman a esta maldad “Bullying”, pero yo prefiero 

nombrarla “herida del alma”.

Es una lesión sin retorno que cavan en la mente de la víctima, un 

pozo profundo donde jamás se alcanza a ver el brillo del agua.

Gracias a Dios él no optó por el suicidio, logró hacerse licenciado 

en la universidad y tener dos hijos que son la esencia de su vida.

El nacimiento de sus pequeños borró el infierno de aquella noche.

Pienso que el castigo de aquellos degenerados les llegó a través 

de las leyes espirituales que rigen este mundo.

“Nadie se va debiendo nada”

Estoy convencido que sobre ellos vino la condena sin la 

intervención de fiscales y abogados.

José Daniel ahora es feliz junto a su esposa y los dos pequeños. 

Camina por las calles con la paz que solo entregan la ternura de 

los hijos Cada vez que leo en los sitios de INTERNET noticias terribles 

sobre Bullying, memorizo aquella tragedia del pasado.

Mucho queda por hacer para erradicar la intimidación, el acoso, la 

violencia.

Nadie tiene el derecho de destrozar la vida de otra persona.

La batalla tiene que librarse en todos los espacios de la sociedad, 

para que no aparezcan más víctimas. 

Características del Bullying

– Suele incluir conductas de diversa naturaleza (burlas, 

amenazas, agresiones físicas, aislamiento sistemático, etc.).

– Tiende a originar problemas que se repiten y prolongan 

durante cierto tiempo.

– Suele estar provocado por un alumno, apoyado por un 

grupo, contra una víctima que se encuentra indefensa.

– Se mantiene debido a la ignorancia o pasividad de las 

personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin 

intervenir directamente.

– La víctima desarrolla miedo y rechazo al contexto en el que 

sufre la violencia; pérdida de confianza en sí mismo y en los 

demás y disminución del rendimiento escolar.

– Disminuye la capacidad de comprensión moral y de empatía 

del agresor, mientras que se produce un refuerzo de un estilo 

violento de interacción.

– En las personas que observan la violencia sin hacer nada para 

evitarla, se produce falta de sensibilidad, apatía e 

insolidaridad.Se reduce la calidad de vida del entorno en el que se produce: 

dificultad para lograr objetivos y aumento de los problemas y 

tensiones.

Creo que sólo el mucho amor podrá borrar esta perversidad que 

cohabita dentro de los humanos, es hora de despertar mis 

amigos..

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